incapacidad permanente absoluta por depresión

Incapacidad permanente absoluta por depresión

¿Se te puede reconocer una incapacidad permanente absoluta por depresión? En este artículo vamos a analizar en qué consiste la incapacidad permanente y en qué casos puede derivar de una depresión.

A tu favor debes saber que cada vez es más frecuente que se solicite el reconocimiento de incapacidades permanentes por trastornos depresivos, de ansiedad o adaptativos. Esto implica una mayor sensibilización por parte de la sociedad y de los tribunales.

Entremos, pues, a analizar cómo se puede solicitar el reconocimiento de esta situación y cuáles son sus efectos.

Qué es una incapacidad permanente

La incapacidad permanente es una de las prestaciones que reconoce el sistema de la Seguridad Social a favor de los trabajadores afiliados. Para poder solicitar su reconocimiento es necesario que un proceso patológico haya afectado negativamente a tu capacidad laboral.

Además, el requisito para que se conside permanente la incapacidad es que la pérdida de capacidad laboral sea previsiblemente definitiva. En realidad, bastará con que la recuperación no se presente como probable en un plazo de 545 días (un año y medio).

Si te puedes recuperar antes de transcurrir ese plazo lo que se podría reconocer es una incapacidad temporal. Esta tiene una duración de 365 días, aunque puede prorrogarse durante otros 180 si se prevé que podrás recibir el alta médica por recuperación.

De ahí el plazo que señalábamos, ya que en caso de agotarse la incapacidad temporal, esta debería revisarse para dar paso a la permanente.

En resumen, el primer requisito para que se te reconozca una incapacidad permanente absoluta por depresión es:

  • Que, desde el principio, se entienda que no te recuperarás en el plazo de un año y medio. Esta es la opción menos frecuente.
  • O bien que se te reconozca una incapacidad temporal y, transcurrido un año los médicos entiendan que no vas a mejorar considerablemente dentro de los siguientes 180 días.
  • Por último, que tras reconocerte la incapacidad temporal y su prórroga no hayas recuperado tu capacidad de trabajo.
incapacidad por depresion
Puedes solicitar una incapacidad permanente absoluta por depresión si el proceso es grave y crónico. Te contamos cómo hacerlo

Los grados de la incapacidad permanente

Al contrario de lo que ocurre en una incapacidad temporal, las incapacidades permanentes deben graduarse. El grado atribuido dependerá de tu pérdida de capacidad de trabajo. Además, cuanto más elevado sea el grado reconocido más cuantiosas serán las prestaciones.

Así, existen cuatro grados de incapacidad permanente:

  • Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual por depresión. En este caso tu capacidad de trabajo debe quedar reducida, al menos, en un 33 %. Sin embargo, podrás seguir realizando las tareas fundamentales de tu profesión.
  • Incapacidad permanente total para la profesión habitual por depresión. En este caso se requerirá que no puedas realizar ninguna de las tareas (o, al menos, las fundamentales) de tu profesión.
  • Incapacidad permanente absoluta por depresión. En este caso se exigirá que no puedas desarrollar ninguna profesión u oficio.
  • Gran invalidez. Para el reconocimiento de este grado de incapacidad permanente es necesario que requieras de una persona que te ayude en los “actos más esenciales de la vida”. Estos incluyen vestirte, desplazarte, comer y otros similares, por lo que es prácticamente imposible que se reconozca en virtud de una depresión.

Las prestaciones por incapacidad permanente

En definitiva, las prestaciones a las que tendrás derecho si se te reconoce una incapacidad permanente por depresión dependerán del grado en que se valore esta.

  • Si se te reconoció una incapacidad permanente parcial por depresión tendrás derecho a una indemnización equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora. Esta prestación se abona en pago único y está sujeta a cuantías mínimas y al IRPF.
  • Si se te reconoció una incapacidad permanente total por depresión podrás optar entre recibir una pensión del 55 % de tu base reguladora o una indemnización. Su cuantía dependerá de tu edad (cuanto más joven seas, mayor será tu indemnización), variando entre las 12 y las 84 mensualidades.
  • Si se te reconoció una incapacidad permanente absoluta por depresión tendrás derecho a una pensión del 100 % de tu base reguladora. Esta pensión queda exenta del IRPF.

Estas pensiones se abonan mientras perdure la situación de incapacidad permanente. Si antes de recuperarte cumplieras la edad de jubilación se cambiarían por esta.

Cómo conseguir la incapacidad permanente absoluta por depresión

Ya has visto que la incapacidad permanente absoluta por depresión es el supuesto más grave de los que hemos estudiado. Por eso su pensión es la más elevada y su reconocimiento es el más complejo.

A la hora de solicitar esta clase de prestaciones va a resultar fundamental que documentes todo el proceso médico. Cada vez que te den una baja te entregarán partes de baja y de confirmación que deberás entregar en la empresa, quedándote una copia.

Guarda estas copias junto a los informes médicos, y no dudes en acudir a profesionales privados si consideras que no estás recibiendo suficiente atención desde la Seguridad Social o la Mutua.

Si contratas de inmediato a un abogado laboralista este podrá ir preparando el expediente con el que posteriormente solicitarás la prestación.

En el caso de que vayas empalmando bajas es fácil que sea el propio Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) quien tramite tu incapacidad permanente. Si no, tendrás que promover el trámite de solicitud.

Qué tiene en cuenta el INSS para conceder la incapacidad permanente absoluta por depresión

Sea cual sea el medio por el cual se inicie el expediente, el INSS va a comprobar a través de su Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI):

  • Que el proceso reviste la suficiente gravedad como para justificar una incapacidad permanente. Recuerda que el grado de la misma se asignará dependiendo de tu pérdida de capacidad laboral, por lo que podría reconocerse en un grado inferior al absoluto.
  • Que la duración del proceso recomienda el reconocimiento de una incapacidad permanente y no de una transitoria o temporal.

En el caso de que no se te reconozca la incapacidad permanente absoluta por depresión podrás presentar un recurso. Estos se resuelven primero por la vía administrativa (para la que no necesitas abogado) y luego por la judicial.

Nuestro consejo es que trabajes desde el principio de la mano de un laboralista con experiencia en prestaciones de la Seguridad Social.

Una vez se te reconozca la incapacidad permanente tendrás que someterte a revisiones periódicas. La primera suele producirse en un plazo de entre 6 meses y 2 años.

Si en algún momento se determina que has recuperado tu capacidad laboral (total o parcialmente) se te podrá denegar la incapacidad permanente o degradarla. En caso de que hayas empeorado se podría subir el grado hasta incapacidad permanente absoluta.

Qué tiene en cuenta la jurisprudencia para conceder la incapacidad permanente absoluta por depresión

Antes de solicitar tu incapacidad permanente absoluta por depresión debes tener claro que los Tribunales han reconocido estas situaciones con anterioridad. Sin embargo, reservan esta calificación para los casos más graves de depresión.

Por eso será necesario que un facultativo te haya diagnosticado un trastorno depresivo mayor. Además, en los informes médicos deberán quedar reflejados los impedimentos y disfunciones derivadas de tu proceso patológico, quedando claro que te impiden desarrollar funciones laborales.

La gravedad de la patología es, por tanto, el primer elemento que tendrá en cuenta el Juez (como ocurre con el EVI). El segundo elemento a considerar, de nuevo, será la duración del proceso.

Para que se conceda una incapacidad permanente absoluta por depresión es necesario que el proceso sea crónico. Es decir, deberá presentar una evolución desfavorable desde, al menos, los dos últimos años.

En general también se valorará:

  • La falta de mejora ante los tratamientos.
  • Las limitaciones funcionales.
  • La presencia de intentos autolíticos o su riesgo.

Para acreditar la concurrencia de todos estos elementos se tendrá en cuenta la documentación médica que hayas ido reuniendo durante el proceso.

¿Se puede considerar que tu depresión es una Enfermedad Profesional o Accidente de Trabajo? En nuestros artículos podrás encontrar la respuesta a esta y otras preguntas.

Podrás conocer detalles como:

– La definición de un Accidente de Trabajo.

Cuánto se cobra por accidente laboral.

– Cómo funciona la baja por accidente de trabajo.

– En qué consiste una Enfermedad Profesional.

– Los beneficios del reconocimiento de una Enfermedad Profesional.

Enfermedadprofesional.com

Algunas Sentencias en las que se reconoció la incapacidad permanente absoluta por depresión

Si quieres consultar jurisprudencia y Sentencias en torno a la incapacidad permanente absoluta por depresión puedes hacerlo a través de estos enlaces:

  • STSJ Madrid n.º 708/2009, de 14 de septiembre. Se reconoce la incapacidad permanente absoluta por depresión, aunque no la gran invalidez:
    Dado que la actora, no obstante la evidente merma de sus facultades que su grave enfermedad le provoca [depresión mayor grave cronificada], puede o conserva suficientes recursos para vestirse, desplazarse, comer, asearse, etc. […] no se encuentra en situación de gran inválida, aunque sí de invalidez absoluta para la vida laboral […] con el criterio de esta sala, que viene defendiendo la depresión mayor grave crónica como causante de invalidez permanente absoluta”.
  • STSJ Barcelona n.º 1483/2006, de 16 de febrero. La prestación por incapacidad temporal previa al reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta por depresión debe abonarse hasta el momento de efectos del reconocimiento de la última:
    […] habiendo percibido la prestación de Incapacidad Temporal hasta el 31 de octubre de 2002, ha de prorrogarse su pago hasta la fecha de efectos del reconocimiento de la prestación de Incapacidad Permanente Absoluta (20/03/2003), no solo por estar expresamente aceptado que el demandante permaneció en aquella situación hasta esta fecha, sino también por imponerlo razones de economía procesal”.
  • STSJ Asturias n.º 2383/2018, de 16 de octubre. El agravamiento de los síntomas puede conducir a que se reconozca la incapacidad permanente absoluta por depresión si se cumplen los requisitos exigidos.
    Como ya tuvo ocasión de señalar la Sala de lo Social del Tribunal Supremo (sentencias de 29-1-87, 23-2-88, 30-1-89 y 22-1-90, entre otras), las lesiones psíquicas son constitutivas de incapacidad permanente absoluta cuando el cuadro es grave, persistente y progresivo, circunstancias que concurren en el caso, pues la patología psíquica iniciada por el actor a raíz del accidente de trabajo ha desembocado, pese a su prolongado tratamiento por su salud mental, en un transtorno depresivo mayor recidivante crónico grave, con síntomas psicóticos, agorafobia y claustrofobia y transtorno de control de impulsos”.


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